miércoles, octubre 07, 2015

25 AÑOS

25 años hace ya que tuve la experiencia de conocer a mi primogénito, siendo un muchacho sin experiencia y sin hacer caso a mi padre me aventuré a iniciar el camino del cual no hubo retorno, a fuerza de golpes me convertí en un adulto, todavía adolescente porque inicié ésta aventura cuando todavía tenía 18 años y a pesar que ha habido situaciones y circunstancias bastante difíciles increíblemente ese muchacho ahora es un hombre y un padre orgulloso de sus seis hijos e hijas, aunque el término resulte poético en realidad han pasado ya un cuarto de siglo de aquel domingo 2 de septiembre de 1990 y mucho más de ahí cuando con quien fue mi primera esposa un 1º de Diciembre de 1989 iniciamos lo que sería un matrimonio de casi 14 años, en todos estos largos años aprendí mucho de lo que en un inicio me negaba a escuchar, luego de tantas caídas aprendí a apreciar las palabras de aquellas persona que deseaban que mi vida resultase al menos más pasadera de lo que en realidad fue.

Lo bueno a esta altura es ver hacia atrás y sacar lo mejor de todo estos eventos de vida, y hoy a mi hijo que cumple 25 años le diría que éste artículo se inspiró en las palabras que él mismo me dijo: “NO TE RINDAS”, ese ha sido quizás el mejor de todos los mensajes, y es en suma lo que he hecho de una forma tan valiente, a pesar de quedarme solo y de pasar por caminos muy sinuosos nunca me he rendido, incluso mucho tiempo después y en otras circunstancias la visión ha continuado por el mismo camino, ni siquiera las enfermedades tales como una hernia discal muy dolorosa, un sobre peso que me puso con unos mareos bastante incómodos y tener que volver a iniciar desde cero, el deseo siempre ha sido nunca dejarse vencer y continuar a pesar de las circunstancias. Seguir y no dejar que la negatividad te coma el buen deseo y la buena fe, seguir aunque suene un poco a necedad, a pesar de perderlo todo no dejar que esto te hunda en una depresión total y nefasta.

En 25 años comencé a llenarme de canas, ya las personas suelen llamarme Don por respeto, y hasta he conocido el amor incondicional de ser abuelo, he dejado la juventud que se marchó para siempre, he empezado a disfrutar cada día como si fuese el último, he dejado de tener esos arrebatos de rabia que alguna vez me afectaron, he dejado de competir con persona alguna porque no hay nada que obtener de esa competencia, y ahora se amar sin condiciones, mis hijos e hijas han crecido y ya no corren por mi casa como cuando eran niños y mi vida suele ser diferente, los sueños siguen ahí intactos porque entendí que son de tu propiedad y hacerlos es algo personal, sigo siendo un alma en un cuerpo con síntomas del paso del tiempo pero con la misma alma…

Ahora agradezco todo desde cada día que me sabe a tiempo extra hasta la noche que puedo ver, cada día es un triunfo porque mi corazón sigue latiendo a lo mejor porque tengo una razón de continuar en éste mundo, cada hora que logro sobrevivir me llena de satisfacción porque es una oportunidad de compartir mis ideas a más personas que puedan necesitarlas, en 25 años tuve la oportunidad de conocer tantas cosas que ahora me hacen un ser humano diferente, he asumido mi rol en éste mundo porque he podido entender la razón de seguir en este barco llamado vida: “amor incondicional” para lo cual he aprendido a amar sin esperar nada, a dar amor a manos llenas sin esperar ni siquiera las gracias, en 25 años tengo mis errores y mis negocios fallidos, mis caídas y mis tragedias pero he decidido continuar a pesar de todo, estoy y sigo muy a pesar que razones sobraron para dejarme caer, muy a pesar de no ser un millonario ni hombre de grandes negocios soy un alma con un contenido espiritual concreto y he dejado de identificarme con mi propio ego: no soy lo que tengo, ni lo que poseo, ni el dinero que tengo, ni los logros académicos ni los amores que tuve, ni las parejas que conquisté, ni la colección de mujeres que aparecieron, nada de ello me define… pasé de ser una  persona egótica a tener humildad de aceptar mis debilidades y situaciones, el reto que ahora tienen mis hijos e hijas es seguir mis pasos en lo bueno y en mi fortaleza, y evitar los errores porque tienen un libro de vida en éste ser humano que ha sido su padre, en 25 años todo cambió y pasé de la adolescencia a la madurez no sin antes de sentir el amargo de muchos limones que ahora son limonadas en el largo camino recorrido.

En todo éste tiempo aprendí mucho de lo que no te enseñan en las universidades, y por ello celebro tus 25 años con alegría, Dios te bendiga mi amado hijo, que entiendas que como persona te he fallado pero nada de ello me quita el inmenso amor incondicional que tengo por ti.

2 DE SEPTIEMBRE DEL 2015.

¡BENDICIONES INFINITAS Y QUE DIOS TE DE MUCHA VIDA, TE AMO, TU PADRE!
DEDICADO A MI HIJO PRIMOGÉNITO SALVADOR EZEQUIEL MENDEZ JR.

BENDICIONES A TODOS Y TODAS

Salvador Ezequiel Méndez
@ezek71 (Twitter)
Ezek71@gmail.com


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