domingo, octubre 09, 2016

¿CREES O NO EN DIOS? EL DEBATE ESTÉRIL…


Primero es algo personal: eso pertenece al ámbito de lo íntimo, lo que usted crea o yo o cualquier persona no me ayuda en nada, no me ayuda por ejemplo en ir a hacer una compra al supermercado; ni intento hacer un adoctrinamiento a favor ni en contra en filosofía eso se llama "el debate epistemológico", lo mejor de nosotros como humanos se debe al recto actuar ya los presocráticos lo habían señalado, con Sócrates, Aristóteles y Platón enciende un debate todavía aún más profundo, Platón con su "hiperuranio" o mundo de las ideas nos lleva a una concepción todavía más profunda pensar que las ideas tienen más peso que la realidad objetiva, ni la realidad es totalmente lo que es la teoría cuántica nos dice que estamos en una realidad que lo que creemos es "espacio vacío" lo que nos lleva a una disyuntiva las ideas ni la realidad ofrecen un resultado que nos puede alentar a responder... ese debate es una pérdida de tiempo porque quienes presentan una respuesta tienen que acudir a "conceptos" lo que no podemos probar en el mundo objetivo, ambas posturas se atacan y les gusta encarnizadamente demostrar sus “verdades” lo que tampoco procede.

Segundo es algo que en lugar de unir atrae debate innecesario: Yo conozco personas ateas que tienen una vida muy ejemplar y son muy consecuentes con sus ideas y forma de cómo ven su cosmovisión de la vida, como también hay personas que tienen vidas sin un filtro que llamemos moral; lo mismo suceden con los creyentes hay personas ejemplares y que llevan sus vidas de acuerdo a esos preceptos y códigos religiosos, pero de igual forma el fanatismo lleva a personas que actúan en sus vidas de forma contradictoria a esa religión que profesan lo que los hace vivir dos realidades distintas el ser religioso que va a su iglesia y otro que es tan divorciado de eso que supuestamente logra dentro de su militancia religiosa. Es un debate estéril y que solamente calienta emociones y cabezas sin potenciar el intelecto, no aporta solamente resta cuando esos debates se dan.

Tercero por mas militante que seas nadie sale ganando a lo mejor un buen disgusto: En qué te afecta si yo digo que soy agnóstico, o creyente, ateo, o si creo en un dios particular, en un mundo lleno de miles de denominaciones religiosas y que todas se autoproclaman las portadoras de la verdad y que tienen contacto con ese dios que es el verdadero, y que nadie puede oponerse a esa verdad absoluta, no hay nada que discutir, todas tienen el relativismo epistemológico, creen y por lo tanto lo convierten en real, discutir es llegar a un punto muerto en el cual no hay forma de probar solamente argumentar y en ese argumento donde se parte de algo que no puede probar a ciencia cierta entonces se basan en silogismos o en libros que por ser sagrados no tienen ni caben dudas al respecto; de igual forma el ateo no puede probar la ausencia de ese dios que tanto ataca, porque si lo hace desde una perspectiva en puntual será ateo de esa religión en particular, y la ciencia que a estas alturas no tiene forma de probar ese “concepto” llamado dios.

Cuarto hay filosofías que asumen a dios y otras que lo niegan: Como todo en la historia de la filosofía hay ciertas perspectivas que lo asumen y otras que lo niegan y dentro de sus cosmovisiones creen estar en lo correcto, sin embargo nadie puede con certeza probar sus posturas, porque todo lo que el hombre crea se llama “concepto” y todo aquello que conlleve un proceso mental es precisamente un producto de la intelectualidad del mismo, el mundo objetivo en el cual tenemos leyes físicas muy bien definidas y por lo tanto su método científico es el que nos ubica en la realidad que está llena de “objetos” que ocupan un espacio los cuales se someten a todas las leyes físicas del mismo, si algo existe es un objeto pero si creamos algo que exista en la mente carente de la probatoria mínima del rigor científico estamos ante aquello que ya he mencionado “concepto” y finalmente el ser humano ocupa el “símbolo” que en muchos casos son imágenes, códigos, e incluso lenguaje para expresar ese concepto u objeto que quiere definir o expresar, dios es un concepto por lo tanto quedamos atrapados dentro de un debate epistemológico que ni los filósofos han podido dilucidar.

Quinto la tolerancia debe prevalecer: Si en algo quiero ofrecer es que los teístas toleren y respeten a los ateos, de igual manera los ateos a los teístas, en nada se avanza cuando hay burla, cuando hay sorna, cuando no podemos avanzar en un entendimiento si hacemos de nuestras vidas una cruzada para atacar a los que piensan diferente, si en ese proceso hacemos de la burla la bandera de probidad de tus ideas entonces andas en el camino equivocado, que sea tu vida el ejemplo más notorio de tus ideas, que tu espiritualidad se manifieste en tus hechos no en tus palabras, que tu moral sea tu bandera, que tu vida sea ejemplar no para lo que alguna religión o posición filosófica diga sino porque eres consecuente con tu forma de vida, eres ejemplo de lo que piensas y lo llevas a la práctica pero si eres un militante lleno de odio y que tu cruzada es atacar de forma intestina a tus contrarios no has avanzado ni has evolucionado todo lo contrario vives engañado pensando que la religión o la falta de la misma te hace ser mejor que tu bando contrario, si lo que buscas es entablar Litis y disputas con todas las personas que piensen diferente te hace un militante de tus ideas no un ejemplo de las mismas porque el de verdad vive su doctrina la práctica no solamente la menciona y las sigue para vivir en paz no para buscar enemigos y dicotomías.

Respetar es un camino no un destino, porque cuando caminas la debes usar con mucha anuencia, la debes implementar en un mundo lleno de muchas diferencias, en las que la diversidad es algo inexorable, en la que difícilmente todos pensarán como lo haces, el debate de la existencia de dios es un debate estéril porque en lugar de llegar a respuestas llegarás a la irreflexión, a la intolerancia y hasta las guerras.

Ezequiel Méndez
@ezek71 (twitter)

ezek71@gmail.com
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