¿Cómo te enfrentas a
algo doloroso? ¿Decides perdonar o decides darle puerta al rencor?,
¿decides llevar la pesada carga del dolor o lo enfrentas con
valor...? ¿asumes una actitud conciliadora o te llenas de odio?,
Estas preguntas son vitales en la vida de cualquier persona, yo que
he causado muchas cosas en la vida de tantas personas, yo que he
vivido tantas situaciones, y que me ha tocado enfrentar la
incertidumbre, te recomiendo que enfrentes tu miedo, que lo afrontes,
y luego perdona sin importar cuánto haya dolido lo que te hayan
hecho, es tiempo de liberarte, es tiempo de abandonar esas ideas que
te hacen daño, es tiempo de sanar, hacerlo implica ser fuerte,
implica afrontar lo que sea en aras de liberar tu alma, e
independientemente de lo que pase debes de seguir el camino de la
vida.
Este artículo tiene un
ingrediente especial es dedicado a todas las personas que he
encontrado en mi vida, porque de ellas aprendí a afrontar la vida
sin miedos, es tiempo de encontrar lo que sea, de responsabilizarte
de lo que hayas hecho y de lo que tus omisiones hicieron también,
mucho de los grandes conflictos se remedian con cosas sencillas, el
poder del perdón siempre es una opción válida, amar sin
condiciones, ofrecer lo mucho o lo poco que tenemos, es lo único que
queda, cuando al final la vida termina nada de lo que consideramos
vital a excepción del amor de nuestros seres queridos va a
sobrevivir, vamos a eternizarnos en el corazón de estas personas y
siempre nos recordarán con amor, no hay nada mas doloroso que cuando
alguién te retira la confianza y te saca de su vida, hasta esto es
un acto de amor, porque nos dan la oportunidad de seguir caminando
una senda diferente, cuanto agradezco todas esas lecciones que me
dieron, las personas que me amaron, las que me dieron tanto y las que
me hicieron sufrir, todas encierran la magia de una lección que en
su momento aprendí. Y todos tuvieron el fondo del amor y el perdón,
hasta aquellos que se quedaron con el rencor hasta ellas también me
dejaron algo que aprender, el no hacerlo es retrasarse es quedarse
estático.
Ahora mis queridos(as)
lectores(as) por muchas razones no se si podré seguir escribiendo
pero quiero despedirme con algo que escribí hace muchos años atrás,
“No hay nada eterno sólo el AMOR” es tan cierto... mi madre que
falleció hace casi cinco años, mi abuelo ya hace más de
veinticinco, y varias amistades que se fueron quedando en el camino
me dieron amor a raudales, hoy quiero darlo a quienes lean estas
líneas, sin importar lo que hayas hecho, no hay nada malo que por
moustroso que parezca que no pueda remediar el perdón, no hay ser
humano que no se lo merezca, el amor es un resultado directo de este
acto y por lo tanto envío a quienes me lean. Es un mensaje sin
tiempo que deseo dejar a los que sigan en este mundo.
A todas las personas que
me dieron amor.
Ezequiel Méndez
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