viernes, julio 03, 2009

EL ALMA UNA PEQUEÑA DEFINICIÓN

EL ALMA

El alma es una de las cosas más mistéricas del ser humano, cuando una persona muere pierde 21 gramos, lo cual ha generado muchas teorías y polémica al respecto, aquellos agnósticos que prefieren no creer en nada, ni en un ser superior, ni en nada que tenga que ver con algo trascendente, niegan la existencia de algo superior a la realidad material del cual el ser humano es algo innegable, pero determinar que somos tan sólo una materia sin nada más es una definición simplista, determinar que cuando morimos quedará tan sólo ese cuerpo inerte, del cual iniciará una virtual descomposición es una definición aún más inexpresiva, esos 21 gramos representan algo de nosotros aún más importante, del cual hasta el más reacio debe de tomar en cuenta.

No somos sólo nuestra parte física, a ella le debemos nuestra presencia en esta realidad, nos da una dimensión, una forma, una referencia la cual nos es imposible desligar de nuestro ser, pero no es todo lo que somos, en nosotros habita una realidad espiritual que nadie puede negar, esos 21 gramos podríamos decir que es el aliento que nos define de forma inmaterial, esa parte de nosotros que nos permite vivir, la que nos da la posibilidad de trascender, materia y espíritu en un mismo lugar eso somos no cabe duda alguna.

Cuando un ser querido muere sentimos su ausencia, pero a la vez se eterniza lo que en nuestros sentimientos habita sin que tengamos duda al respecto, vive de forma inmaterial, sentimos que una parte de ese ser continúa en nuestra vida, hasta los más agnósticos lo experimentan cuando pierden un ser querido, no nos podemos quedar pensando que somos una simple materia que termina, el camino del alma continúa después de nuestra extinción física, simplemente el recuerdo y el amor por esos seres que parten viven en aquellos que le amaron y le tuvieron cariño, esos 21 gramos no terminan simplemente inician una nueva realidad: la del espíritu, un cuerpo no puede ser sin tener un espíritu, pero el espíritu si puede seguir sin un cuerpo, esa es la máxima de los grandes maestros que han caminado en éste mundo.

Si nos quedamos pensando que sólo somos un cuerpo, sólo estamos describiendo una parte de nosotros e ignorando la otra que nos complementa; somos una dualidad que muchos prefieren ignorar, pero sabemos que trascendemos, primero a la materia misma y luego a nuestra realidad inmediata, aquellos que ya no están siempre viven en la eternidad del amor que es en suma lo que siempre seremos: amor.


Dedicado con amor a la eterna memoria de Areol Martínez
Ezequiel Méndez
http://ezequielmendez.info

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