domingo, febrero 17, 2008

GANANDOLE AL DESTINO

Hay personas que se pasan la vida culpando a la adversidad, a la mala suerte, otros a personas que creen son los responsable de sus miserias, y ven en la vida una gran conspiración, todo es malo, todo es negativo, la vida es la expresión del accidente cósmico que les creó como desgracia hecho persona, y esperan que un acto de misericordia divina les cambie el destino, como todo en la vida hay un aspecto positivo y un aspecto negativo, y las miles de cosas con las enfrentamos a diario tiene un matiz gris, o sea la vida no es de un solo color, tiene miles de combinaciones posibles y ante ellas siempre debemos de enfrentarnos, la vida no es el enfrentamiento solo del bien y el mal, sino que en medio estamos observando como personas buenas y malas hacen de la realidad lo que es, una combinación de fatalismo y positivismo.
Enfrentarse a la vida de la mejor manera implica mantener una actitud mental positiva, aún desde la perspectiva fatal que aparentemente pueda tener, yo he tenido que lidiar con muchísimas adversidades en la vida, con apoyos parciales muy débiles que me obligaron a resolver sólo sin esperar que alguien milagrosamente me salvara de la fatalidad inminente, las veces que alguien apareció fue mas bien porque habían otros intereses mas que el de resolver mi situación y eso me salvó de abismos mas profundos, he tenido que aprender a base de caídas y golpes, aprendiendo de la forma mas dura y así convertirme en un hombre en el cual todavía sigue llevando la carga de viejas etiquetas de lo que solía ser, mi padre piensa que soy un ser fallido que se debate entre el fracaso y la mentira, cuando en realidad me debato entre la consecuencias de viejos errores y equivocaciones pero triunfando desde la profundidad de mis propias limitaciones, siento orgullo de afirmar que le he ganado al destino porque no soy un delincuente, y no le hago el mal a nadie, razones mas que suficientes para ver que a pesar del poco apoyo recibido soy una persona que ha sabido lidiar con la adversidad y sus propias limitaciones.
No necesitas tener un título académico ni tener muchísimo dinero para sentirte un triunfador en la vida, ya estoy finalizando una carrera académica a base de esfuerzo propio, sin mas recursos que mi propio deseo de ser alguien en el mundo académico, nadie puede decir que le debo éste futuro título, me lo he ganado y por lo tanto es un triunfo en medio de la adversidad el ejemplo que cuando se tiene la fuerza interior no importa las circunstancias siempre se puede vencer a ése mundo conspirativo que está ahí para destruirte. Me casé muy joven y por lo tanto lo que parecía ser un fracaso desde un principio duró casi catorce años, y cuando la ruptura finalmente llegó yo ya había vivido lo suficiente para aprender de los errores que cometí, y ahora que me dí una segunda oportunidad llevo la ventaja de todo lo aprendido y así también le gané al destino al ver como un hogar se terminó y me quedé solo y tuve la bendición de seguir aunque a muy pocos en realidad le importaba que pudiese volver a levantarme después de tantas caídas.
Salir adelante es levantarse después de caer todas las veces que sea necesario, es aceptar que tienes muchas limitaciones con cuales enfrentarte, que a pesar de equivocarte podrás aceptar las consecuencias y asimilarlas de la mejor manera, eso es crecer y convertirte en un verdadero triunfador, ganarle a tus propias miserias, sobreponerte al dolor, al sufrimiento no importa de donde venga, nadie es culpable el único responsable al cual le puedes reclamar es a ti mismo, por lo tanto triunfar es enfrentarte a ti mismo y aceptar que eres lo que has decidido ser, y siempre ha sido así y de la misma manera siempre lo será.


A mi padre
A mi hermana Ada
Y todas las personas que de alguna forma aún dudan que sea un triunfador.
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